
Se puede medir en diferentes unidades: metros, pies, millas. Se puede dar por diferentes motivos: curiosidad por conocer nuevos lugares, trabajo, estudios, exilio. Y se puede interpretar de diferentes maneras: alegría, tristeza, dolor, satisfacción... La que hoy centra mi atención es la que separa a dos seres queridos y uno está en una punta de una región y otro en la otra y que además no es por ningún motivo de los arriba mencionados. Es una distancia relativamente corta que a la vez es infinita e insalvable pero cada día es más corta, sólo un poco más corta. Verás, la distancia de la que te hablo es sentimental. Hay un corazón que quiero tanto que no puedo estar más de un determinado número de horas sin hablar con él, es difícil en estas ocasiones explicar lo que se siente. Me gustaría estar en cada momento junto a ella, pero es imposible, temporalmente imposible. De aquí a pocos días volveremos a unirnos, aún más de lo que une un cable de fibra óptica con un micro y un altavoz a cada lado, volveremos a estar JUNTOS y lo que es más importante: más felices aún que en este preciso instante.